miércoles, febrero 17, 2010

¡Que alguien nos ayude, nos quieren evangelizar!

Política cero

Jairo Calixto Albarrán

Con toda seguridad, los problemas en Jalisco y Morelos se deben de haber terminado para convertirse así, súbitamente, en pueblos mágicos, como para que los gobiernos de tan panistas estados se den a la tarea de promover controversias constitucionales contra los matrimonios entre personas del mismo sexo en el Distrito Federal, por el riesgo de contagio para sus decentes y muy moralinas formas de vivir y de pensar. En cualquier momento veremos bajando del Castillo de Chapultepec a don Etilio González Márquez, el góber piadoso con pasiones de monaguillo, autondenominándose salvador de la pécora geografía de chilangolandia, declarándole la guerra a toda la bola de renegados y herejes que no comprenden que la única ideología verdadera es la del cardenal Esteban Arce.

Sería una maravilla ver al góber precioso de Morelos, Marco Adame, ese que despacha en la ciudad de la eterna balacera, ahí donde los narcos hacen su nido, venga a la Ciudad de México a catequizarnos.

Lo único que me hace ruido es que con tantos empeños justicieros que vienen aparejados con las agendas de don Norbeto Rivera y el acólito Valdemar —lindas personitas que al parecer padecen alergias a los damnificados y a los daños colaterales de la narcoguerra porque no se les ha visto por Chalco, Angangueo o Ciudad Juárez— no hayan manifestado su indignación por la facilidad con la que los Maciel Boys de la pederastia por todos tan temida, salen del tambo.

Cualquiera diría que dada su naturaleza humanitaria, pronto veremos a estos altos políticos blanquiazules de la mano de Marianita Gómez del Campo, Chesarito Nava y el procurador Chávez & Chávez, unidos como un solo hombre para impedir que Succar Kuri sea trasladado de una jaula de alta seguridad a un tambo con vista al mar (¿al Bar Bar?), porque “no es de alta peligrosidad”, según el juez Alfonso Gabriel García Lanz (supongo que le encargaría a sus hijos y nietos a ese gran gurú de la estimulación temprana).

Y me imagino que ya se están preparando para perseguir, con el mismo entusiasmo que a los homosexuales, al padre Rafael Muñiz López, cuyos ejercicios pornográfico-infantiles le ganaron el mote del Lobo siberiano, y que gracias a la protección de altísimos poderes, como escribió ayer la querida Marcela Gómez Zalce en su texto “Haz patria, mata un pederasta”, gana amparo tras amparo.

Por cierto, como soy bien mentiroso, sí le creo a Gomezpunk, próximo ex secretario de Gobernación, que a escondidas de Jelipillo se confabuló con el PRI para impedir las alianzas PAN-PRD. Bucareli es el verdadero pueblo mágico.

jairo.calixto@milenio.com

domingo, febrero 14, 2010

¡Pacman!

"El Chapo" Guzmán, el intocable de Calderón

MÉXICO, D.F., 13 de febrero (Proceso).- Para el diputado por el PAN Manuel Clouthier Carrillo, el presidente Felipe Calderón ejerce una "narcopolítica" que ya situó a México en un punto de no retorno. Como expresión de ésta, dice el legislador federal a Proceso, en el caso de Sinaloa el cártel que encabeza Joaquín "El Chapo" Guzmán permanece deliberadamente intocado, a diferencia de lo que ocurre, por ejemplo, en Colombia, donde sí se actúa contra los intereses del capo. Entretanto "Los Zetas", rivales del narco, denuncian en narcomantas que él ha gozado de impunidad durante los nueve años de gestión panista.

Cuna de los más prominentes narcotraficantes de México, como Joaquín El Chapo Guzmán, Sinaloa padece una crisis peor que la de Chihuahua porque, debido a la negligencia del gobierno de Felipe Calderón, se ha consolidado ya como “el modelo de la narcopolítica” en el país, acusa el diputado federal del PAN Manuel Clouthier Carrillo.

“Somos la avanzada de este mugrero que se vive ya en México”, define el hijo de quien fue candidato presidencial del Partido Acción Nacional (PAN) en 1988, Manuel de Jesús Clouthier, y asegura que el contubernio de los políticos con el crimen organizado en Sinaloa, que denomina “el narcopoder”, comienza a “clonarse” en otros estados.

La razón: La “guerra” que Calderón declaró al narcotráfico, al inicio de su gestión, no existe en la entidad. Al contrario, asegura, el régimen calderonista protege al cártel de Sinaloa, que encabeza El Chapo Guzmán, fugitivo desde los primeros meses del sexenio de Vicente Fox.

“El gobierno federal habla de una guerra contra el narcotráfico que en Sinaloa no se ha visto. Se ha golpeado a todos los cárteles y no ha sido proporcional con el de Sinaloa. ¡Eso es evidente! ¡Y si nos preguntan a los sinaloenses, es más evidente!”, exclama.

Pero además, asevera, el gobierno de Calderón hace negocios en Sinaloa promovidos por la administración estatal, como la multimillonaria compra de terrenos –para un desarrollo turístico– propiedad del exgobernador Antonio Toledo Corro, en cuyo sexenio inició el auge del narcotráfico.
“Son cosas muy extrañas”, comenta.

Tras advertir que existe el riesgo de que en las próximas elecciones gane un candidato a gobernador que sea plenamente un narcotraficante, cuando de acuerdo con las encuestas más recientes el PRI tiene una ventaja de dos a uno frente al PAN, Clouthier sentencia que en Sinaloa se está llegando “a un punto de no retorno”.

Y explica: “El punto de no retorno será cuando el costo de combatir al crimen organizado y a la corrupción que genera sea más alto que el costo de tenerlo. Y cuando el costo de combatirlo sea más alto que el costo de tenerlo, nadie le va a entrar”.

Harto de promesas incumplidas y de la arrogancia gubernamental, el diputado federal responsabiliza directamente al presidente Felipe Calderón de no atacar la narcopolítica en Sinaloa –en la cual incluye al gobernador priista Jesús Aguilar Padilla–, y anticipa:
“Eso significa que nos va a costar a los sinaloenses generaciones enteras, porque un cabrón irresponsable –y digo irresponsable porque es su responsabilidad– no tuvo el tamaño de hacer lo que le correspondía por mandato.”

Álvaro Delgado
Proceso