viernes, diciembre 11, 2009

¿Quién es más listo, el perro o el gato?



Los dueños de gatos no van a estar de acuerdo pero, según una nueva investigación, los perros son las mascotas más inteligentes. 


Un estudio de la evidencia científica disponible sobre la inteligencia de las mascotas favoritas del ser humano -perros y gatos- encontró que los primeros ganan, aunque sólo por un punto.

La investigación -publicada en la revista New Scientist- comparó los resultados de los experimentos científicos que se han llevado a cabo para medir las capacidades y cognición de estos dos animales.

Se evaluaron once categorías: cerebro, domesticación, capacidad de afecto, popularidad, entendimiento, resolución de problemas, vocalización, adaptabilidad, supersentidos, más ecológico y utilidad.

La puntuación final: 6 a 5. El ganador: el perro.

"Existen varias dificultades al tratar de usar la ciencia para resolver esta disputa perenne" expresa Kate Douglas, autora del informe.

"Cada dueño de mascota sabe que el pariente peludo de su familia es un ser único y especial con sus propios talentos y debilidades".

"Sin embargo, la investigación científica tiende a mirar a la especie como un todo y a tratarla en términos de promedios y tendencias cuando se intenta cuantificar sus características", agrega.


Muy distintos 

¿QUIÉN ES MEJOR POR CATEGORIAS?
•Cerebro: Gato
•Domesticación: Perro
•Lazos afectivos: Perro
•Popularidad: Gato
•Entendimiento: Perro
•Resolución de problemas: Perro
•Vocalización: Gato
•Adaptabilidad: Perro
•Supersentidos: Gato
•Más ecológico: Gato
•Utilidad: Perro


Los científicos están de acuerdo es que es muy difícil comparar -en términos científicos- a dos especies tan distintas como los felinos y los caninos.

Pero el nuevo estudio decidió enfrentar el desafío y medir las habilidades y la capacidad de aprendizaje e interacción de cada uno.

Por ejemplo, en la medición del cerebro, es obvio que el del perro es más grande. Sin embargo, los científicos afirman que el tamaño del cerebro no es una medida confiable de inteligencia.

Y aunque para analizar qué tan astuto es un animal es mejor medir su comportamiento, hay una medida que sí puede tomarse en cuenta para evaluar la capacidad para procesar la información: el número de neuronas con que cuenta.

Aquí, los gatos salen ganando ya que tienen 300 millones de neuronas, comparado con las humildes 160 millones de los perros.

En cuanto a la historia de la domesticación de ambos animales, ganan los perros.

Los estudios comparativos del ADN del perro con el del lobo -su ancestro más cercano- no han logrado ponerse de acuerdo en la fecha exacta pero indican que la domesticación pudo haber ocurrido hace 16.000 años.

Aunque la domesticación del gato también es confusa, se cree que el pequeño felino entró a nuestros hogares por primea vez hace 9.500 años.

En la categoría de capacidad de afecto o creación de lazos afectivos, la evidencia científica surgiere que el vínculo entre un amo y su perro es tan cercano como el de un padre y su hijo.

Hasta el dueño del gato más amado admitirá que a este animal le gusta su "espacio" e independencia, porque por naturaleza, dicen los investigadores, el gato es un ser solitario.

Los perros, por otra parte, son animales de grupo y tienen el instinto a afiliarse. Y cuando a un cachorro se le da a elegir entre un compañero humano o un perro, elegirá siempre al humano.


Discutible 


En cuanto a la popularidad, que se mide en términos de cuanta gente posee uno u otro, el gato es un claro ganador.

No hay muchas cifras mundiales pero estudios llevados a cabo en 10 países amantes de gatos revelan hay 204 millones de gatos mascotas.

En los principales 10 países amantes de perros hay 173 millones de estos animales.

En entendimiento, "Fido" es el ganador. El perro es capaz de seguir gestos humanos, como un dedo que apunta o una cabeza que afirma o niega para encontrar alimento.

También pueden mantener contacto visual con el ser humano y parecen dispuestos a buscar información en un rostro.

Aunque "Félix" también puede entender ciertos gestos humanos no es tan aplicado como Fido para encontrar un objeto escondido siguiendo esas señales.

Para la vocalización, aunque los perros tienen más flexibilidad vocal, los gatos parecen ser más capaces de utilizar "sutilezas" vocales más efectivas cuando intentan comunicarse.

El gato también posee mejores sentidos y es más amigo del medio ambiente, pero Fido es más útil, más adaptable.

Al menos eso dicen los estudios científicos.
Cada dueño de un perro o un gato sin duda sabrá más.

Fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/ciencia_tecnologia/2009/12/091210_inteligencia_mascotas_men.shtml

jueves, diciembre 10, 2009

protesta

Peluca: $40
Lentes: $10
Molestar a los protestantes religiosos, no tiene precio.


De toros y toreros (El Financiero 2006)



Donde usted, querido lector, lee: “Zotoluco se llevó el gato al agua al meter en la canasta a un manso de solemnidad que terminó por meter la cara por ambos pitones entregado al poderío muleteril del espada chintololo, cumplido llevó por nombre el burel al que Eulalio le cortó las orejas tras una faena recia, maciza, en la que a base de someter y cercar a su enemigo logró arrancarle muletazos de largo trazo e innegable temple.
La estocada, aunque desprendida, fue suficiente para que doblara el quinto de la tarde por lo que la petición mayoritaria no se hizo esperar”, yo leo: XWRTGFR TRXWZX GRTUYIPIUYU.

La crónica de Jorge Murrieta, podría estar escrita en alguna lengua muerta y su humilde servidor entendería lo mismo. En primero lugar lo de meter la cara por ambos pitones parece un albur que envidiarían Chaf y Queli, no sé qué carajo es chintololo pero suena como a idiota. Me parece temible que un señor le arranque las orejas a su enemigo (siempre que no se llame Atila el huno) y también ignoro que es una estocada desprendida aunque queda claro que por muy desprendida que sea, deja en calidad de fiambre al pobre animal.

Lo primero que llama mi atención acerca de los toros es justamente la pinche jerga que emplean los taurinos y que me parece de una mamonería ejemplar; que si patialzado, que burel, que chicuelinas… ¿por qué carajo un grupo de gente habla en clave? ¿para que el resto no entendamos? ¿Cómo una especie de código de los bufalos mojados? Misterio triple.

El segundo elemento de sorpresa tiene que ver con el aspecto de los que asisten a las plazas de toros y que parece ha emprendido una cruzada para vestirse como solo se viste aquella gente con total desprecio al que dirán. Algunos llevan sombreros como los que usaba David Reynoso, nomás que con un mecatito que cuelga por atrás. Otros llevan un atuendo como el del vocalista de los churumbeles de España con otro tipo de sombrero que tiene la particularidad de parecer un pastel al cual le cuelgan unas borlas y que es idéntico a los que los gringos creen que usábamos en tiempos del Zorro.

Un cuarto misterio tiene que ver con el momento en que la gente se emociona y le da por aventar su sombrero a lo que los entendidos llaman “ruedo”, aunque bien visto el asunto y a juzgar por la facha con la que uno luce al portarlo, yo también lo aventaría.

Descripción aparte merece el traje del torero que usa unas mallas temibles que deben provocarle orquitis, se pone medias rosas y unas zapatillas que solo le he visto a la Pavlova. También utiliza una corbata como la de los hombres de negro y un chaleco que a todas luces es tres tallas menor a la correspondiente. El sombrero (o “montera” para que no haya protestas) puede ser adquirido en un centro comercial, concretamente en la panadería ya que parece un pambazo de a peso nomás que negro. Hay otros señores que se ve que tocan en una estudiantina nomás que con sombrero de plumita (si uno fuera marciano sería plausible la hipótesis de que el primer requisito de la fiesta brava es portar sombreros de idiota).

La fiesta ¿por qué fiesta? Inicia y entonces sale el señor de las mallitas da unos pases para que luego venga un gordo a caballo que le clava una pica más larga que mis malos pensamientos al toro. Luego viene otro señor que se aproxima dando brinquitos y le clava unas banderillas a la bestia. Cuando uno está pensando seriamente en llamar al doctor Soberanes y denunciar el abuso, viene el torero y le clava un espadazo al animal y lo deja listo para un filete de aguayón. Si lo hizo competentemente recibirá un par de orejas (honestamente yo preferiría una medalla a un par de apéndices sanguinolentos y llenos de pelos). Luego da la vuelta al ruedo y si da el peso adecuado lo cargan unos señores en sus hombros y lo sacan de la plaza.

Por todo lo anterior es que los toros se han privado de mi presencia y si algún lector taurino se quiere tomar la molestia de explicarme, le suplico se abstenga; soy un hombre de ideas fijas.

Hombres amantes de ver pechos viven más


VIVEN MÁS LOS MIRONES Un estudio realizado en Alemania determinó que dedicar 10 minutos diarios a mirar pechos, podría representar a la larga alargar por cinco años la vida


Gran sorpresa causaron los resultados arrojados por un estudio llevado a cabo en Alemania y publicado a través de las páginas delNew England Journal of Medicine, donde se concluyó que los hombres que tienen cierta fijación con los pechos de las mujeres podrían llegar a vivir más años de los esperados.

Se llegó a la curiosa conclusión, después de analizar un grupo de 200 hombres por un periodo cercano a los cinco años, determinándose que dedicar 10 minutos diarios a mirar los pechos de las mujeres es equivalente a realizar media hora de trabajo físico en el gimnasio y esto se ve reflejado directamente en un mejora considerable de la salud:

"La excitación sexual provoca que el corazón lata más rápido y mejora la circulación de la sangre. No hay dudas: Mirar los hace a los hombres más saludables. Nuestro estudio indica que dedicarle a esta actividad algunos minutos diarios reduce riesgos de ser víctima de ataques cardiacos en un 50 por ciento. Creemos que si se hace constantemente, el hombre promedio podría alargar su vida de cuatro a cinco años", comentó la Doctora Karen Weatherby.

Fuente: Milenio



Muere estudiante al estallarle un chicle


El joven estudiante de química contaminó, por error, su goma de mascar con un polvo explosivo.


Kiev.- Un estudiante de química ucraniano murió al estallar un chicle que le destrozó la mitad de la cara, dijo el jueves la policía.

Vladimir Likhonos, estudiante en una sucursal regional del Instituto Politécnico de Kiev, al parecer había contaminado su chicle con explosivos que usaba para sus estudios, dijo a la AP la portavoz policial Elvira Biganova. Agregó que Likhonos, de 25 años, confundió el polvo con ácido cítrico, que a menudo añadía para dar más gusto a la goma de mascar.

Likhonos, del pueblo de Konotop, en el nordeste de Ucrania, se desgarró toda la mandíbula y la mayor parte de la parte inferior del rostro en el accidente del sábado. Los paramédicos que llegaron enseguida trataron sin éxito de salvarle la vida.

"Aun algunos de nuestros oficiales más experimentados, que han visto unas cuantas cosas, quedaron muy conmovidos por el incidente", dijo la vocera.

En la mesa donde trabajaba Likhonos la policía halló unos 100 gramos del explosivo, un polvo que se parece al ácido cítrico pero que todavía no fue identificado, agregó.

"Cualquiera pudo haberlos confundido", dijo Biganova.

Una escuadra antibombas fue despachada para determinar la naturaleza de la sustancia, que se consideraba peligrosa para transportar, concluyó.
AP

Fuente: El Universal

¡Esto si que era un chicle bomba!


El oso polar, asolado por el hambre, se vuelve caníbal



Con ocasión de la Cumbre del Clima, que se celebra estos días en Copenhague, Dinamarca, la agencia Reuters ha develado unas fotos exclusivas en las que se ve a un macho de oso polar devorando a un osezno.

Un ejemplar macho de oso polar acarrea entre sus fauces los restos de un cadáver de osezno al que él mismo ha matado y canibalizado. La imagen se tomó en el norte de Canadá el 20 de noviembre de este 2009 y ha sobrecogido al público en pleno debate sobre el cambio climático con ocasión de la Cumbre del Clima de Copenhague.

Precisamente, el oso polar es una de las especies más amenazadas por el cambio climático: el calentamiento global derrite las estepas heladas en las que este animal solía cazar obligándole a recorrer distancias enormes y reduciendo sus posiblidades de encontrar alimento. El hambre parece estarles empujando ya a atacar a su propia especie.

Los osos polares normalmente se alimentan de frutos, plantas, mejillones y algas marinas, pero sus presas favoritas son las focas, aunque de vez en cuando capturan morsas.

Fuente: http://www.que.es