domingo, febrero 12, 2012

Crímenes por "honor".

Como ya se conoce en la religión musulmana la mujer tiene muchas prohibiciones, como lo es hablar con los hombres, caminar al lado de su esposo, mostrar su rostro o peor aun su cuerpo, y mucho menos el ser infiel. Si alguna mujer comete algun acto que ponga en deshonra a la familia, su familia puede limpiar su apellido matando a la mujer; a esto se le conoce como “Crimen de Honor”.

Irum Saeed, 30 años. Foto tomada en su oficina de la universidad Urdu de Islamabad, Pakistán, el jueves 24 de julio de 2008. Irum presenta quemaduras en su cara, espalda y hombros desde hace doce años cuando un hombre, que había rechazado en matrimonio, le lazó ácido en el medio de la calle. Ha sido operada 25 veces en un intento de eliminar sus cicatrices.


 
Shameem Akhter, 18 años. Foto tomada en su hogar en Jhang, Pakistán, el miércoles 10 de julio de 2008. Shameem fue violada a los 15 años por tres hombres que luego le lanzaron ácido. Ha sido operada de cirugía plástica 10 veces en un intento de mitigar los daños.





Najaf Sultana, 16 años. Foto tomada en su hogar en Lahore, Pakistán el miércoles 9 de julio de 2008. A la edad de cinco años Najaf fue quemada por su padre mientras dormía. Según parece su padre no quería a otra niña en la familia. Najaf, medio muerta, fue abandonada por sus padres en la calle. Actualmente vive con unos parientes. Ha sido operada 15 veces.

Shehnaz Usman, 36 años. Foto tomada en Lahore, Pakistán, el domingo 26 de octubre de 2008. Shehnaz fue quemada con ácido por un pariente debido a una disputa familiar hace cinco años. Ha sido operada 10 veces.



Shahnaz Bibi, 35 años. Foto tomada en Lahore, Pakistán, el domingo 26 de octubre de 2008. Hace diez años Shahnaz fue quemada con ácido por un pariente debido a un conflicto familiar. Nunca se ha sometido a una operación de cirugía plástica.


Kanwal Kayum, 26 años, ajustando su velo mientras se deja fotografiar en Lahore, Pakistán, el domingo 26 de octubre de 2008. Kanwal fue quemada con ácido en 2007 por un hombre al que había rechazado en matrimonio. Nunca se ha sometido a cirugía plástica.


Munira Asef, 23 años. Foto tomada en Lahore, Pakistán, el domingo 26 de octubre de 2008. Munira fue quemada con ácido hace cinco años por el hombre que rechazó en matrimonio. Ha sido operada en siete ocasiones.


Zainab Bibi, 17 años, ajustándose su velo mientras se deja fotografiar en Islamabad, Pakistán, el miércoles 24 de diciembre de 2008. Zainab fue quemada con ácido por el hombre al que rechazó en matrimonio. Ha sido operada en varias ocasiones y tiene previstas muchas más.


Saira Liaqat, 26 años. Posando con su fotografía antes de ser quemada en su casa de Lahore, Pakistán, el miércoles 9 de julio de 2008. Cuando tenía 15 años su familia la casó con un pariente y se acordó que vivirían juntos cuando ella terminara sus estudios en la escuela local. Su marido la quemó cuando ella se negó a dejar la escuela e irse a vivir con él. Ha sido operada en 9 ocasiones.


Lo mas triste es que si alguna jovencita rechaza una propuesta de matrimonio o quiere el divorcio, o el papá se molesta con ella, ellos pueden mutilarlas en respuesta a su frustración.
Un ejemplo son todas las mujeres a las que se les arroja acido para desfigurarlas y ser rechazadas por los demas hombres.
Entre los musulmanes la expresión crimen de honor designa el castigo de una mujer por parte de miembros de su familia, o miembros de la comunidad en la que vive, que consideran haber sido previamente deshonrados por la víctima.

Los castigos más usuales son quemarla viva, rociarla con ácido, estrangularla, degollarla y lapidarla.

Entre los principales móviles se encuentran el rechazo de un matrimonio concertado, el haber sido víctima de una agresión sexual, buscar el divorcio, o cometer adulterio.

http://www.xlugh.com/islamnews/blog1.php

viernes, febrero 10, 2012

Perros bajo el agua

Fotos por Seth Casteel.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Falta de sexo produce mal humor en especial en mujeres

ás de alguna vez se ha escuchado que cuando una mujer anda de mal humor es porque le falta sexo. Y así lo rectifica un estudio elaborado por el sexólogo Norberto Litvinoff , el cual afirma que las mujeres que pasan una larga temporada sin tener sexo se vuelven malhumoradas, irritables, difíciles de tratar. 

Litvinoff comenta que es posible relacionar la falta de sexo con el humor, sobre todo cuando alguien quiere, pero no encuentra con quién. De hecho esto es algo que se incrementa en personas con tendencias depresivas, ya que éstas no solo se molestan porque no tiene sexo, sino porque su personalidad bloquea el hecho de poder conectarse con personas y se ve sola.

"Cuando las personas tiene sexo, el cuerpo se llena de las hormonas llamadas endorfinas, que tienen la misma estructura que tiene la marihuana, o muy parecida, lo que produce felicidad. Por eso la vida sexual produce bienestar, ya que la caricia, el abrazo y el seducirse, es muy importante para que las personas se sientan amadas" comenta el especialista.

Litvinoff afirma que la falta de sexo es más dañino para las mujeres que para los hombres. De hecho algunas pueden estar idiotas porque hace mucho tiempo que no tienen un encuentro sexual o porque no era lo que esperaban.

En el caso de ellos, el mal humor viene cuando hay falta de sexo con sus parejas estables. De hecho eso les causa inseguridades y trae consecuencias fatales para la relación. Odian el típico dolor de cabeza, o esas mujeres que acceden al sexo sólo por compromiso no trasmitiendo ninguna emoción.

"Los hombres son más tendientes al enojo y la falta de sexo, los pone muy irritables, pero es más fácil de superar, ya que la masturbación es su mejor salvación. En el caso de las mujeres la solución es un poco más complicad, debido a que necesitan más estímulos para sentirse satisfechas" indica el sexólogo.


miércoles, febrero 08, 2012

Piensa, luego actúa.


Víctima de pederastia narra abuso ante curas

Marie Collins, de 65 años, dijo en un simposio en el Vaticano que sus heridas sanaron cuando el sacerdote que abusó de ella, fue llevado ante la justicia.
VATICANO | Martes 07 de febrero de 2012EFE | El Universal09:05


Una mujer irlandesa que sufrió abusos sexuales por parte un cura cuando era niña relató hoy su drama ante más de un centenar de obispos que asisten al simposio organizado por el Vaticano contra la pederastia, ante los que dijo que comenzó a sanar cuando el violador fue llevado ante la Justicia.
Se trata de Marie Collins, de 65 años, que ante representantes de 110 conferencias episcopales y los superiores de 30 órdenes religiosas reunidos en la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma explicó que sufrió abusos sexuales cuando tenía 13 años y estaba enferma en un hospital por parte del capellán del centro sanitario.
"Han pasado más de 50 años pero es imposible olvidarlo y nunca podré escapar de sus efectos" , relató Collins, quien recordó las noches de terror que sufrió en el hospital cuando el capellán, quien, según dijo, "era un experto en abusar de menores" acudía a su habitación, la tocaba, fotografiaba su cuerpo, entre otros abusos.
Marie Collins agregó que el hecho de que su abusador fuera un sacerdote añadió gran confusión a su mente, "ya que los dedos que abusaban de mi cuerpo la noche anterior eran los mismos que me ofrecían la sagrada hostia a la mañana siguiente" .
La mujer, que estuvo acompañada durante su intervención por la psiquiatra Sheila Hollins, agregó que en vez de volverse contra la religión se volvió contra ella misma y se sentía sucia y se apartó de su familia y amigos y evitaba el contacto con ellos, convencida de que era "una mala persona" .
Aunque se casó a los 29 años y tuvo un hijo, siguió sin poder hacer frente a la vida y continuaba sufriendo depresión y ansiedad.
La primera vez que habló de los abusos que sufrió tenía 47 años. Fue a un médico y éste le dijo que advirtiera a la Iglesia sobre ese sacerdote. Habló con un cura de su parroquia y este se negó a tomar el nombre del abusador.
"Y lo peor, me dijo que lo que había sucedido era probablemente mi culpa. Esa respuesta me destrozó e hizo que resurgieran en mí todos mis viejos sentimientos de culpa y de vergüenza" , narró en medio de un silencio sepulcral y caras de conmoción por parte de los asisten.
La irlandesa agregó que estuvo otros diez años callada, internada en un hospital muchas veces... hasta que comenzaron a salir las denuncia de otros casos en la prensa y comprendió que el hombre que había abusado de ella podía haber hecho lo mismo con otros niños.
De ahí que decidiera dar el paso y hacer público su caso para proteger a otros niños.
Escribió al arzobispo de su diócesis y denunció al abusador, pero pasó -según explicó- los dos peores años de su vida, "ya que el sacerdote que había abusado de mi estaba protegido por sus superiores" y le dejaron durante meses en su ministerio parroquial, que incluía dar tutoría a los niños que se preparaban para la confirmación.
La mujer se quejó de que la trataron como alguien que estaba en contra de la Iglesia y denunció que la investigación policial fue obstruida y los laicos engañados.
El violador admitió al final su culpabilidad ante sus superiores, pero -denunció Collins- la prioridad de esa iglesia local era "proteger el buen nombre" del abusador ante la sociedad.
Estaba angustiada, pero siguió con su lucha hasta que logró que el abusador fuera llevado ante la justicia y encarcelado. En ese momento sintió que comenzaba a cambiar su vida y aunque perdió la confianza en la Iglesia comenzó a trabajar con su diócesis y toda la iglesia de Irlanda para mejorar su política de protección de niños.
El de Collins es uno de los cuatro mil casos de abusos sexuales a menores por parte de clérigos que llegaron a la Congregación para la Doctrina de la Fe en los últimos diez años, según dijo ayer su prefecto, el cardenal William Levada, inaugurando el simposio.
Levada dijo que esos casos pusieron de manifiesto la inadecuada e insuficiente respuesta canónica y la falta de una respuesta verdaderamente coordinada ".
El cardenal subrayó la necesidad de que la Iglesia colabore con las autoridades civiles, destacando que el abuso sexual de menores de edad " no sólo es un delito en el derecho canónico, sino que también es un crimen que viola las leyes penales en la mayoría de las jurisdicciones civiles ".
Durante el acto se leyó un mensaje Benedicto XVI, en el que afirmó que la curación de las víctimas debe ser " la preocupación prioritaria " y que tiene que ir unida a una " profunda renovación de la Iglesia en todos los niveles".
En los últimos años han sido denunciados cientos de casos de abusos contra menores en Estados Unidos, Irlanda, Alemania, Bélgica, Austria, Italia, Australia, Malta y Holanda, entre otros países.
cg



Se vale llorar...